Historia de un pequeño comercio. ¿Podría mejorar?

Hoy os voy a hablar un poco sobre mí, y no penséis que soy una egocéntrica, pero creo que mi experiencia os abrirá los ojos y os daréis de cuenta de algunos detalles que podréis cambiar en vuestro pequeño comercio y de los cuáles igual no sois conscientes.

Me he mudado hace poco. No os voy a contar el caos que supone hacer una mudanza y la cantidad de cosas que mágicamente desaparecen en el trayecto entre tu antigua casa y tu nuevo nidito. Entre muchas otras cosas, una  de las pertenencias ausentes que eché en falta fue la del costurero, más que nada porque un botón de mi camisa decidió pasar a mejor vida. Sin saber muy bien a dónde acudir, salí a la calle con una misión muy clara, encontrar una mercería. Y como soy una chica dura, decidí no acudir a San Google.

Tras unos cuantos paseos por calles aún desconocidas para mi, di con una. Un pequeño letrero poco llamativo y el escaparate, un tanto caótico lleno de hilos de colores y medias, me dejaron claro que había llegado al lugar que estaba buscando. En el interior, una señora sentada tras el mostrador. Amablemente le pido toda la lista necesaria que tengo en mente para mis futuras chapuzas cosiendo: tijeras, agujas, hilos, cinta métrica, alfileres…Ella busca entre la pila de cajas que tiene tras el mostrador, de las cuáles dudo bastante de su estabilidad, y que en cualquier momento pueden caer sobre nosotras. Mientras ella sigue enzarzada en su tarea, observo su tienda. La organización y la sensación de sentirse en un lugar agradable brillan por su ausencia.  Cuando por fin están las cosas están sobre el mostrador, tan rayado que no se ve si hay vida más allá de esos cristales, saco mi tarjeta para pagar. Llamadme desastre, pero no llevaba suficiente efectivo encima. La tienda no aceptaba pagos con tarjeta ¡y no había ningún letrero para advertirme! Dejé las cosas allí  mientras iba a por dinero efectivo. Con unos cuantos billetes ya en mi cartera,volví a pagar mis deudas y salí victoriosa por la puerta.

pequeño comercio

De camino a casa empecé a darle vueltas a lo que había pasado.¡Cuántas cosas podría mejorar ese pequeño comercio para tener clientes satisfechos y aumentar sus ventas! Es posible que a aquella señora no le importara mucho ya que su jubilación estaba apunto de caer. Pero seguro que a ti, si estás leyendo esto te importará.

Una de las cosas que puede hacer atraer un nuevo cliente en tu tienda es el letrero y tu escaparate. Cuida los detalles. El orden también es algo muy importante, un lugar organizado con mucha luz siempre es más agradable. Si puedes cuida tu decoración, también tu aspecto y tu forma de actuar, siempre pero SIEMPRE intenta ser agradable con tus clientes aunque tengas un mal día. La comunicación con tu entorno también es un punto clave, deja claro con carteles (cuidados estéticamente en la medida de lo posible) los horarios de tu comercio, si aceptas pago con tarjeta o las ofertas vigentes en tu tienda. Creando pequeñas acciones podrías crear una pequeña comunidad en torno a tu negocio, haz cursos,organiza charlas o cualquier cosa que se te pase por la cabeza que te gustaría que como cliente te interesaría encontrar en una tienda.

Así que ahora cierra los ojos, imagina todos los cambios en esa pequeña mercería. ¿A que ahora tienes más ganas de volver a comprar en ella?

¿Tienes alguna experiencia similar con un pequeño comercio? ¡Cuéntanoslo!

Laura Bastón

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