La personalización de bolsas es un acierto en el pequeño comercio

Forman parte de la experiencia de compra y, en este post, vamos a hablar de cómo la personalización de las bolsas en el pequeño comercio es un acierto.

Las bolsas son un tipo de envoltorio que tienen, ante todo, un carácter funcional. Ayudan a los consumidores a transportar sus compras con la seguridad de que llegarán a su destino en perfectas condiciones. En ello reside la confianza que transmiten, la misma que perciben los consumidores de la marca que les ofrece ese envoltorio tan útil.personalización de bolsas 2

Esa garantía que aporta este tipo de packaging hace que la publicidad impresa en él sea acogida con agrado, sin resistencia por parte de los compradores. De hecho, el uso de bolsas lisas es menos habitual entre las firmas, y los clientes, en ese caso, sienten como si les faltara algo. Están acostumbrados a guardar los envoltorios en casa y a utilizarlos en su vida cotidiana. Así, la marca que personalice su packaging tendrá un hueco en la vida de los consumidores porque las bolsas los acompañan habitualmente en distintas ocasiones. De estar tan familiarizados con ellas, de verlas por casa, de usarlas, la marca forma ya parte de su vida, podríamos decir que ocupando un hueco entre toda la información que los compradores manejan.

Por ello, personalizar estos envoltorios se convierte en una poderosa herramienta para los comercios. Una forma de conquista, de fidelización también. El packaging es una medida muy efectiva para la marca que quiera hacer branding. Por ejemplo, una tienda puede repartir un folleto al cliente pero es probable que no lo conserve. No sucede lo mismo con una bolsa y más aún personalizada, que es de utilidad para el consumidor y puede guardarla por otros motivos como su belleza, su originalidad o ser un recordatorio de una experiencia de compra satisfactoria.

bolsas personalizadas

El cliente que conserva el envoltorio serigrafiado puede luego utilizarlo para transportar el regalo para una persona especial. Ésta la asociará a ese momento feliz que siempre recordará cuando observe la bolsa con un logotipo estampado; y no hay mejor asociación para una tienda que ésa.

Precisamente, el componente emocional y el subconsciente tienen mucho peso en las decisiones de compra de los consumidores. Justamente, el packaging personalizado propicia, en ellos, estados de ánimo que fomentan la adquisición de productos. Esto viene explicado por el Neuromarketing, un campo de conocimiento cada vez más presente en las estrategias comerciales de las tiendas.

Dotar a las bolsas de un sello personal significa aumentar la visibilidad de un comercio y multiplicar su presencia ante miles de potenciales clientes, que las observan cuando son paseadas por la ciudad. Esto es algo que está al alcance de cualquier negocio, sea cual sea su tamaño, como bien sabemos en Bolsalea.

Son muchas las razones por las que los pequeños comercios deberían apostar por imprimir su toque personal en sus envoltorios, como hemos comentado en este post. Todas ellas resumidas en una única: ofrecer una experiencia de compra irrepetible.

Un post escrito para Entiéndase por: 

personalización de bolsas bolsalea

Ana Martín de Bolsalea

Laura Bastón

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