Historia de un pequeño comercio. ¿Podría mejorar?

Hoy os voy a hablar un poco sobre mí, y no penséis que soy una egocéntrica, pero creo que mi experiencia os abrirá los ojos y os daréis de cuenta de algunos detalles que podréis cambiar en vuestro pequeño comercio y de los cuáles igual no sois conscientes.

Me he mudado hace poco. No os voy a contar el caos que supone hacer una mudanza y la cantidad de cosas que mágicamente desaparecen en el trayecto entre tu antigua casa y tu nuevo nidito. Entre muchas otras cosas, una  de las pertenencias ausentes que eché en falta fue la del costurero, más que nada porque un botón de mi camisa decidió pasar a mejor vida. Sin saber muy bien a dónde acudir, salí a la calle con una misión muy clara, encontrar una mercería. Y como soy una chica dura, decidí no acudir a San Google.

Tras unos cuantos paseos por calles aún desconocidas para mi, di con una. Un pequeño letrero poco llamativo y el escaparate, un tanto caótico lleno de hilos de colores y medias, me dejaron claro que había llegado al lugar que estaba buscando. En el interior, una señora sentada tras el mostrador. Amablemente le Leer más...